Ep. 16Bienestar

Ivanna Coral: cómo salió de un trastorno alimenticio

Ivanna Coral cuenta cómo salió de un trastorno alimenticio y por qué la comida nunca fue el verdadero problema

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De qué va

El resumen

Doménica y Giovanna dedican el episodio a los trastornos de conducta alimentaria, un tema que preocupa a las dos generaciones, y reciben a Ivanna Coral, a quien presentan como una valiente y una sobreviviente. Ivanna creció feliz, haciendo deporte con su papá, en una familia que siempre le enseñó que lo valioso está por dentro. Con el tiempo, el ejercicio se volvió una exigencia y una forma de no mirar lo que sentía. Gracias a la terapia identifica los detonantes: sentirse insuficiente y reemplazada en un grupo de amigas, y la muerte de una persona muy cercana. Empezó quitándose el dulce y la comida rápida, y terminó con miedo a alimentos necesarios. Para ella, la comida es solo el reflejo: como no podía controlar la pérdida ni sus emociones, controlaba lo que comía.

El punto más duro llega en Madrid, adonde se fue a estudiar: cinco meses en los que, dice, no vivía, solo sobrevivía, con desmayos en clase y dolor en los huesos. Un día le escribió a su psiquiatra, llamó a sus papás y ellos la apoyaron para regresar. Ya en casa, su nutricionista le pidió una lista de pros y contras, y el último punto que escribió fue volver a vivir. Ivanna también habla con honestidad de la negación: a veces no decía la verdad en terapia y llegó a cambiar de psicóloga para que la dejaran hacer ejercicio. Tuvo que dejar el deporte unos seis meses, y en esa pausa descubrió que le encantaba escribir. Cree que los trastornos se curan, aunque la vocecita interna aparece y hay que aprender a redirigirla.

Su historia salió a la luz casi por casualidad, con un TikTok en el que disfrutaba un helado después de mucho tiempo. Los mensajes de gente que se identificaba la llevaron a organizar una venta de la ropa que ya no le quedaba, con las etiquetas de talla cortadas, porque el valor no está en una talla. Ese día habló en público por primera vez y sus papás lloraron al escucharla. Hoy es entrenadora de cycling, creó con una amiga el club de running Un paso a la vez y termina sus clases invitando a agradecer cada latido. Con Doménica y Giovanna repasa cómo ser una buena red de apoyo, el peso de las comparaciones y de los comentarios sobre la comida y el cuerpo, y el doble filo de las redes. Su consejo final es claro: pedir ayuda, porque sobrevivir no lleva a nada.

“Me encontré a mí, y el recuperarme no fue volver a ser quien era, sino encontrar quién soy de verdad.”

— Ivanna Coral Escúchala en el 13:24
Minuto a minuto

Los capítulos

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  1. 0:00

    Un tema que preocupa a las dos

    Doménica y Giovanna dedican el episodio a los trastornos de conducta alimentaria, en especial a la bulimia y la anorexia, y presentan a Ivanna Coral como una valiente y una sobreviviente.

  2. 0:58

    Deporte, exigencia y detonantes

    Ivanna recuerda una infancia feliz y deportista junto a su papá, en una familia que nunca opinó sobre su cuerpo. Con terapia identificó los detonantes: sentirse reemplazada en un grupo de amigas y la muerte de una persona muy cercana.

  3. 3:04

    El miedo a la comida

    Empezó quitándose el dulce y la comida rápida, y terminó temiendo alimentos necesarios. Explica que la comida es solo el reflejo: como no podía controlar la pérdida ni sus emociones, controlaba lo que comía.

  4. 4:52

    Sobrevivir en Madrid

    Se fue a estudiar a Madrid y pasó cinco meses desmayándose en clases, con dolor en los huesos y sin energía para el deporte. Le escribió a su psiquiatra y llamó a sus papás, que siempre han intentado entenderla y la apoyaron para volver.

  5. 8:24

    Volver a vivir

    Cree que los trastornos se pueden curar, aunque la voz interna aparece y hay que saber redirigirla. Su nutricionista le pidió una lista de pros y contras, y el último punto que escribió fue volver a vivir.

  6. 11:37

    Una pausa para encontrarse

    Una lesión fue su cuerpo pidiéndole que parara, y dejó el deporte unos seis meses. En esa pausa descubrió que le encantaba escribir y entendió que recuperarse era encontrar quién es de verdad.

  7. 14:50

    Terapia y negación

    Llegó a terapia tras terminar una relación, aunque en el fondo iba por el trastorno. Cuenta que le advirtieron que estaba a nada de ser internada, que a veces no decía la verdad y que llegó a cambiar de psicóloga para que la dejaran hacer ejercicio.

  8. 18:29

    Cómo acompañar

    Para ser una buena red de apoyo aconseja acompañar y preguntar cómo está la persona, sin hablar de comida. Hoy la pizza es su comida favorita, y Doménica recuerda que muchos trastornos no se notan a simple vista.

  9. 21:42

    Contarlo en voz alta

    Un TikTok disfrutando un helado le trajo mensajes de gente que se identificaba. Luego organizó una venta de la ropa que ya no le quedaba, con las etiquetas de talla cortadas, y ese día contó su historia en público por primera vez.

  10. 26:25

    Un paso a la vez

    Presenta el club de running que creó con una amiga a partir del mes de la salud mental. Como entrenadora de cycling, termina sus clases pidiendo poner la mano en el corazón y agradecer que siga latiendo.

  11. 29:20

    Pedir ayuda

    Su consejo para quien sigue atrapado es pedir ayuda, porque sobrevivir no lleva a nada y una talla no define a nadie. Cuenta que la etapa crítica duró de tres a cuatro años y que nunca llegó a verse flaca.

  12. 32:17

    Comparaciones y redes

    Señala como detonantes las comparaciones y los comentarios sobre la comida y el cuerpo ajeno. Hablan del ejercicio como herramienta y no como castigo, del doble filo de las redes y de que cada proceso de recuperación es distinto.

Preguntas del episodio

Lo que responde este episodio

Lo que la gente busca sobre Ivanna Coral y este tema, respondido con lo que se dijo en la conversación.

¿Quién es Ivanna Coral?

Entrenadora de cycling y fundadora de un club de running que creó con una amiga. Sobrevivió a un trastorno de conducta alimentaria cuya etapa crítica duró de tres a cuatro años, y hoy cuenta su historia en público.

¿Cómo empezó el trastorno alimenticio de Ivanna Coral?

Quitándose el dulce y la comida rápida, hasta terminar temiendo alimentos necesarios. Con terapia identificó los detonantes: sentirse reemplazada en un grupo de amigas y la muerte de una persona muy cercana. La comida, dice, era solo el reflejo.

¿Cómo acompañar a alguien con un trastorno alimenticio?

Acompañar y preguntar cómo está la persona, sin hablar de comida ni de cuerpos. Ivanna pide no comentar lo que come o cómo se ve otra persona, porque las comparaciones son detonantes.

¿Los trastornos alimenticios se curan?

Ivanna cree que sí, aunque la voz interna aparece y hay que saber redirigirla. Su consejo para quien sigue atrapado es pedir ayuda: sobrevivir no lleva a nada y una talla no define a nadie. Hoy la pizza es su comida favorita.

Palabra por palabra

Transcripción del episodio

7.382 palabras · 37 min de lectura · 12 bloques

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0:00Un tema que preocupa a las dos

0:15Lista, lista, mi yobi. Un episodio más y aquí estamos otra vez llenas de ilusión, con muchas ganas de compartir este nuevo episodio donde vamos a hablar de un tema que nos preocupa a las dos generaciones. Se trata de los trastornos de conducta alimentaria. Tenemos un testimonio. En este caso, eh más que nada vamos a hablar sobre la bulimia y la anorexia y para eso tenemos a una invitada super especial, una valiente, una sobreviviente, Ivana Coral. Bienvenida. ¿Cómo están? Hola, Ivana. Gracias, gracias por estar aquí, por abrir tu corazón, por por sentarte y compartir un poco de la historia de tu vida. Y yo quería empezar, no sé si que te parezca, Yobi,

0:58Deporte, exigencia y detonantes

0:58Hablando un poco de tu infancia, cómo cómo creció Ivana. Bueno, en verdad eh de chiquita fui super deportista, tengo una infancia demasiado feliz, demasiado contenta, demasiado agradecida también. Eh, pero como te digo, siempre fui una persona deportista desde pequeña, desde mi memoria, siempre he corrido, siempre he hecho deporte y lo he compartido con mi papá, sobre todo. Y a lo largo del tiempo ese deporte se convirtió ya en una exigencia, no tanto por querer hacer más, sino por cómo me veía y por situaciones de la vida que pasé. por momentos difíciles me trataba como de ocupar mi mente y ocupar mi tiempo en hacer ejercicio en vez de ocuparme por realmente lo que estaba sintiendo.

1:44Y ahí fue que partió todo mi trastorno alimenticio. Eh, como digo, nunca tuve ningún problema en casa, ningún problema en mi familia ni nada de pequeña que me haya activado eso. Más bien fueron situaciones externas que pasaron en mi vida. ¿Como qué? como me sentía super insuficiente en grupo de amigas, me empezaron a reemplazar, o sea, me sentía reemplazada. Es algo que no lo hablo mucho, que muy pocas personas lo saben por qué partió el trastorno, pero nació eh por eso, o sea, por sentirme insuficiente en un grupo, un ambiente y por la muerte de una persona muy cercana. Eso fue el detonante. Eso fue el detonante. Eso fue lo que recién ahora, hace como un año, lo pude detectar.

2:31¿Hiciste terapia? Hice terapia y tuvimos que indagar profundo en saber por qué yo había caído de esa forma, porque nunca estuve en mi familia, o sea, en mi familia nunca fue un, "¿Qué estás comiendo? ¿Cómo vas comiendo? ¿O estás gorda? ¿Es flaca?" Mi familia siempre me han educado y me han tratado de de enseñar que lo valioso es lo por dentro. O sea, no había una imagen de la corporalidad marcada. nada, nunca en mi familia nunca. Siempre es eres una valiente, eres inteligente, eres increíble, nunca me han dicho, "Eres flaca, eres gorda" o cualquier de esos comentarios.

3:04El miedo a la comida

3:04¿Y cuál fue la primera restricción que te hiciste o o cuál fue este exceso que empezó todo? Uy, a ver, o sea, yo empecé como a quitarme la comida. Siempre me ha encantado el dulce y ahora ni siquiera me gusta, pero por todo lo que pasé, o sea, de verdad, ya no me ya no me llama la atención, pero fue lo primero que quité, o sea, el dulce era la cosa que más miedo me daba. Eh, quité todo lo que era pizza, hamburguesas, todo como que comida rápida las quité de mi vida y en verdad también fui quitando como aguacate, aceites, cosas que sirven para la vida y me las quité por completo. Me daban miedo, o sea, en mi casa, en literalmente era miedo, o sea, en mi casa solo me sentía, solo me servía así, un atú uno. Ese sentimiento de miedo era miedo a qué?

3:57La verdad el trastorno no viene solo de la comida. O sea, la comida siento que es un reflejo. La gente que vive los trastornos lo enseña con la comida, pero lo que realmente está es por dentro, los sentimientos. Entonces, creo yo que como no podía controlar lo que pasaba alrededor, lo controlaba con la comida porque es lo primero que puede controlarle al ser humano. Cuando las cosas alrededor no funcionan como tú quieres, lo primero que puedes controlar es qué te vas a meter a la boca o cómo vas a cocinar. Entonces, creo que también nació de eso, como no podía controlar todo lo que estaba sintiendo, no podía controlar la pérdida, no podía controlar mis emociones, lo controlaba con la comida. Entonces, quitaba ciertos alimentos o no comía o si comía algo que quizás a mí me daba miedo, subía directo como a vomitarlo porque no lo no lo toleraba, o sea, me sentía me daba terror tenerlo dentro del cuerpo. ¿Tú siempre fuiste a

4:52Sobrevivir en Madrid

4:52Terapia antes de empezar el trastorno o tuviste que ir debido a? Tuve que ir debido a, o sea, yo pasé todo esto como el 2020 20 21 y en verdad fui a terapia recién en el 2022, pero yo recién el año pasado me empecé a recuperar. Estuve todos esos años yendo y no yendo y no aceptando absolutamente nada. Decidí irme a estudiar a a Madrid. Y una vez que estuve allá no aguanté. Fueron 5 meses donde no vivía, o sea, solo sobrevivía, caminaba, lloraba porque me desmayaba, estaba en la universidad, me paraba a hacer algo y me desmayaba en clases. Cuando esperaba el metro me dolían los huesos, yo sentaba, me ardía, o sea, yo sentía que me quemaban los huesos. Y como digo, siempre he sido deportista, pero llegó un momento en mi vida que ya ni siquiera aguantaba el deporte. O sea, iba a hacer ejercicio por exigirme. Iba y llegaba llorando, decía, "No puedo más." O sea, de verdad no lo estoy disfrutando, como que siempre me ha gustado. Y en ese momento cogí, ya me de una a mi psicóloga y le dije como, "En serio estoy sobreviviendo, o sea, ya no puedo, no aguanto, no podía más." Nunca en mi vida de esos 5 meses vi la noche

6:00En Madrid, o sea, yo me fui ya con pastillas y medicada, entonces yo tenía ese chip de que 6 de la noche me tomaba mi pastilla y a dormir. Entonces, nunca viví allá. Y ya cuando decidí escribir y llamar a mi psicólogo, a mi psiquiatra, llamé uno a mis papás y gracias a Dios me entendieron. en ese momento, o sea, me dijeron, "Está bien, vamos a ir para allá, te vamos a acompañar y te vienes." O sea, no hay ningún problema. Qué bueno que que lo identificaste tú y qué bueno que también tuviste la comprensión de ellos y la guía fue lo mejor porque porque es algo que que se ve que las generaciones anteriores, la generación de tu de tus papás probablemente no tenían el concepto y el conocimiento de lo que es un trastorno de conducta alimentaria. Es más, yo creo que a muchísimas personas les pasa que sus papás no logran entenderlos o a veces ni les creen, no logran más que nada eh ver la dimensión de lo que es un problema como un trastorno alimenticio, que no es solamente el tema físico, que no es el tema físico, mejor dicho, sino que es el tema atrás psicológico. Y y ¿qué qué fue lo que tal vez hizo hizo

7:08Captar a tus papás? porque venían de otra generación donde estos temas eran silenciosos. Bueno, por suerte siempre me han comprendido, siempre me han comprendido desde el día uno en cualquier situación de mi vida. Siempre han sido superempáticos y como digo, desde el día uno que he tenido cualquier problema, siempre me han escuchado, siempre han tratado de entenderme y hasta el día de hoy siguen investigando cosas porque quieren lograr entenderme. O sea, somos cinco mujeres y cada una tiene su problema, cada una tiene su situación. Ustedes son cinco hermanas mujeres. Ay, ay, ay. Entonces siempre han tratado de tratar de entender, o sea, por más que no lo puedan lograr entender porque no lo viven, tratan, o sea, tratan de alguna manera. Nunca me dijeron nada en ese momento. Me veían flaca y todo. Obviamente tenía ciertos comentarios que sí me sí me chocaban, que me comparaban con personas o me decían como, "Chuta, iba antes venías a jugar siempre, como que ahora, ¿qué te pasa? Ya no juegas con nosotros." Y era, "No entiendes que yo la estoy matando por dentro." O sea, no tengo la energía para jugar con

8:09Ustedes porque siempre hemos sido superfiliares, de reírnos y todo. Y en ese momento yo era subí a mi cuarto, me encerraba y no quería saber más, pero porque no tenía la energía de sonreír, o sea, mi que ahora era toda para abajo, ojeras, no podía, no no podía sonreír de

8:24Volver a vivir

8:24Verdad. ¿Cómo fuiste? ¿Cómo fuiste evolucionando para salir del trastorno? ¿O es algo que hasta el día de hoy tienes que aprender a manejarlo? Y creo que así te recuperes siempre vas a tener esa voz en tu cabeza, pero lo que tienes es que mentalizarla, o sea, saber controlarla. Cuando vienen esos pensamientos, yo ya sé y digo, está pasando esto, como que tengo que redirigirme. Y me pasa a veces, o sea, hay veces que digo como que no quiero comer y digo, no, ¿por qué no voy a comer? O sea, es energía para mi cuerpo o algún día como de más en la noche o algo así. Digo, "Mañana no voy a comer, pero ¿por qué voy a volver a este pensamiento? O sea, ¿qué me va a regalar eso si ya lo viví en una manera terrible y lo único que me dio fue desgracias? ¿Sabes por qué voy a volver a querer sobrevivir si es que ahora tengo una vida donde quiero vivir?

9:12¿Tú crees que que los trastornos de conducta alimentaria se pueden curar? Sí, por completo. Sí, pero es lo que digo, el chip en tu, o sea, siempre vas a tener una vocecita que la tiene cualquier persona que no tenga un trastorno. Igual siempre estás como constante comparación a veces. o de contigo mismo. O sea, yo hasta veo fotos a veces, digo, "Wow, qué flaca que estaba ahí." Y ya no me veo así y y solita como me empiezo a meter estas ideas, pero de ahí cojo y digo, "¿Qué pasaba conmigo en esa época? ¿Cómo realmente estaba? ¿Qué realmente sentía?" no estaba viviendo. Ahora, no solamente hiciste la terapia que que eras de la nutrición, de todo lo que tenían que enseñarte nuevamente a comer, sino en la parte psicológica, cómo manejaste esos miedos con la comida y también el el tema de la aceptación para para poder salir de del hueco.

10:05En verdad tuve una muy buena nutricionista y esa nutricionista se convirtió casi que en mi psicóloga. O sea, la primera cita ella solo me dio una hoja que decía cuando yo regresé y me dijo, "¿Cómo te ves? En 5 años pudiera seguir manteniendo ese control por la comida." Y fue como se me abrió la mente, tuve una cita, esa misma cita con ella y me dijo, "¿Cuáles son los pros y cuáles son tus contras?" Y yo obviamente en toda mi lista yo ponía volver a correr, poder volver a hacer ejercicio, miles de cosas, pero la última que le puse fue volver a vivir. Y ya cuando salió eso de mi boca fue como que dije, "Wow, o sea, no estoy viviendo de verdad que lo estoy pidiendo. O sea, el que yo pueda volver a comer es para volver a vivir." Y de ahí partió el poder quitarme ese miedo. O sea, la verdad sí fue algo superrápido y hasta el día de hoy me lo reconocen. nos amicen. En verdad lo hiciste muy, o sea, lo hiciste ver fácil, pero obviamente la lucha interna sigue. Y lo que también me pasó es que yo me regresé y ya dije, si ya me regresé, ya es porque me quiero recuperar de verdad. O sea, ya quité mi

11:09Vida ella de Madrid por venir acá a realmente recuperarme. Y bueno, tuve esas citas, tuve todo y justo a principios de año me llegó el mensaje para ser coach en ciclo y yo ya había venido siendo coach en otra parte de funcional y tuve que dejarlo, tuve que renunciar porque mi cuerpo ya no daba, porque me me rumbaba, me salió hasta unas vainas en el pie, una lesión, o sea, que era mi cuerpo gritándome, "Para, para, para, por favor, como que ya no aguanto más." Eso me da mucha

11:37Una pausa para encontrarse

11:37Curiosidad. Eh, al sufrir anorexia y al no alimentarte, ¿cómo hacías con el deporte? ¿Tuviste que dejarlo por un tiempo? Sí, o sea, cuando estuve en todo este tiempo, en verdad hacía tratones, hacía todo y hasta el día yo digo, ¿cómo mi cuerpo aguantó? Pero creo que ya mi cuerpo llegó a un nivel de que ya no podía más, que en serio me salió una lesión. No sea, nadie entiende. Mi pie salió como que una mancha blanca y no entendíamos que era. Me decían exámenes, nadie entendía que era. Me dolía. Se me hizo hasta como un hueco, se me subía hasta acá, me hicieron exámenes, supuestamente tenía una una enfermedad autoinmune. Después me decían, "No, o sea, y ya no entendían por qué." y mi psicólogo solo me dijo, es tu cuerpo pidiéndote que en serio por favor pares. Y cuando tú dices eh que habías puesto en la lista lo de lo de querer vivir, ¿sí?

12:24Eh, era querer vivir en lo físico de de que no te sentías pues bien y obviamente con problemas de salud o de vivir de disfrutar la vida porque ya vivías en esta cárcel de de prohibición con la comida. De disfrutar, totalmente disfrutar. Como te digo, yo no sonreía, o sea, tenía mi cab mi mi cara demasiado caída y siempre fui una persona superalegre, siempre he sido super cariñosa, super carismática y de poder ir a conversar y llega el punto de que no podía salir. O sea, ni siquiera con mis amigas me sentía cómoda, ni siquiera con mi familia. Si me conversaban, yo bajaba la mirada, no sabía ni qué hablar, o sea, no podía hablar. Y era porque en mi cabeza todo el tiempo era culpa, culpa, culpa y miedo y cualquier cosa que decían yo de una me lo pensaba mil y un veces. Me encerré por completo, no salí casi por un año entero y sí tuve que dejar el deporte, lo dejé como por 6 meses.

13:16En ese momento decía, "Esto es un infierno, esto es una cárcel." O sea, toda mi vida que soy deportista, ¿cómo me van a quitar algo que amo tanto? Y creo que hasta el día de hoy es lo que más agradezco porque me encontré a mí y el recuperarme no fue volver a ser quién era, sino encontrar quién soy de verdad. Y en esa calma encontré quién era, porque también me puse, yo me tenía una etiqueta por quién era, por el deporte y ahora digo, ¿quién soy yo de verdad? Y eso me lo enseñó el hacer una pausa. En esta pausa eh tal de introspección, me imagino, has de haber descubierto también muchas fortalezas que tenías. ¿Cuáles cuáles fueron? Bueno, que soy una persona muy resiliente, en verdad. No me no me gusta como rendirme, o sea, si quiero hacer algo, me gusta ponerme ese objetivo y poder cumplirlo a pesar de cualquier situación que se incomode. Y en ese tiempo que estuve en tanta pausa, me di cuenta que me encantaba escribir y fue algo que me ayudó a sanar mión mión. O sea, me levantaba todas mis todas mis mañanas a escribir, escribir, escribir cómo me sentía y hasta el día de hoy es algo que agradezco mucho y algo que creo

14:23Y valoro mucho y que me encanta. O sea, siento algo, lo digo en ese momento. Y eso es algo que también me lo enseñaron y lo viví. es el dejar de perder el tiempo, o sea, que el la vida es una y que si sientes algo, lo puedes decir en ese momento y tienes que decirlo. Y eso es otra cosa que que nació de eso, o sea, la honestidad, el ser totalmente sincera y transparente con lo que siento y lo que pienso. Cuando cuando fuiste a

14:50Terapia y negación

14:50Terapia por primera vez, que como comentas fue eh a partir de tu trastorno alimenticio fue porque te dijeron, "Hay que ir a terapia o tú tuviste esa iniciativa." Esa iniciativa. En verdad, en verdad fui porque terminé una relación y a partir de eso empecé a trabajar el TCA. Eh, cuando o sea, no fuiste por el TCA particularment fui específicamente por el TCA, pero inconscientemente sí fui por mi TCA. Claro, claro. Porque ya sabía que había tocado fondo. Y eso también es bueno porque una vez que toca fondo, lo único que toca es subir. Qué bueno que que tuviste esa conciencia de saber que que algo no estaba bien y pedir ayuda, porque eh siento que nuestra generación tiene eso de bueno que tal vez en tu generación no había. lo sufrías en silencio y y no tus amigas ni se enteraban y no podías ayudar a tus amigas porque era eran temas tabúm como así muy privados. Eh, por ahí te identificabas con alguna que también lo tuviera, eh, pero no veías la gravedad eh de un tema de de un desorden alimenticio como tal, como lo como es ahora. Eso es una suerte que tenemos en esta generación, que hay tanta

16:11Información y tanto conocimiento y que hay la libertad de poderlo hablar. A ti eh te gustaba ir a terapia, tuviste momentos difíciles o momentos en los que decías, "Esto no es para mí." Siento que también eh en el tema del desorden alimenticio a veces cuesta mucho reconocerlo. ¿Será que alguna vez te dijeron lo que tenías y te chocó y te hiciste para atrás o? Sí, muchas veces. O sea, la primera vez que me dijeron, "Deja de hacer ejercicio, yo decía, no voy a volver a regresar a este lugar." O sea, esta man está loca. Pero te decían, "Deja de hacer ejercicio porque tu peso no te lo peso no daba." Porque mi peso no daba, o sea, y ya llegó un punto que me dijeron, "Estás a nada de que te internemos." O sea, ya. Y ahí abrí la mente. Pero sí fue, o sea, una terapia superdura. Yo iba y salía, o sea, habían días que decía, "Tengo que ir, sé que me voy a sentir mejor después." Pero iba y no decía la verdad.

17:01O sea, me decía como que has vomitado. Yo no. mientras que había vomitado antes de ir. Entonces era como también, ¿por qué estoy yendo si no estoy diciendo la verdad? Pero al final salía y decía, era todo lo que necesitaba escuchar y me quedaba yo con mil y un cosas en la cabeza que en ese momento no las no las veía y ahora digo como gracias. Y sí me pasó que me decía tantas cosas que realmente necesitaba escuchar que dije, "No voy a regresar a este lugar." Y me cambié de psicóloga. Ahí fue que me cambié de psicóloga y dije, "Ella no me deja hacer ejercicio, donde esta que sí me va a dejar." Y dicho y hecho, fui donde otra y le conté totalmente otra historia para que me deje hacer. Entonces yo llegaba a mi casa yo, "No, ya mi psicóloga dice que sí puedo, me voy a ir a hacer ejercicio." Mis papás la sufrían porque me veían y de ahí, obviamente, yo también cuando fui me di cuenta y dije como yo me estoy haciendo un daño a mí misma.

17:51Claro, está no le estoy contando la verdad. Tal vez todavía en una etapa de negación. Sí, totalmente. ¿Y tuviste grupo de apoyo? Red de apoyo. Sí, pero luego, mucho después. O sea, ahora recién este el año pasado que regresé, pero todos esos años no no tuve una red de apoyo, pero porque yo tampoco la pedía, ¿okay? Y no sabían cómo hablarme. Como digo, en mi casa, si es que alguien cocinaba algo y yo estaba cocinando algo al lado, me moría, o sea, me daba un infarto si alguien estaba cocinando algo al lado de mi comida porque sentía que se iba a infectar a ese nivel. Nadie me podía cocinar nada. O sea, yo llegaba a mi almuerzo y era como yo me hago todo. Y nadie podía tocar nada de mi comida.

18:29Cómo acompañar

18:29Si es que tú pudieras decirle algo a una persona que convive o tiene una relación cercana con una persona con un trastorno alimenticio, ¿qué es un consejo que le darías para que pueda ser una buena red de apoyo? Siento que no. Uy, es difícil. Es muy complicado ser una red de apoyo porque nunca sabes bien lo que está sintiendo esa persona ni cómo puede llegarse a tomar. Los pensamientos los pensamientos pueden ser muy extensos, pueden y obviamente tú le puedes decir come. Y en su mente es un infierno que le estás diciendo que coma. Entonces siento que un buen red de apoyo es acompañar, estar, preguntar, ¿cómo estás? No quieres hacer nada hoy, no importa, nos quedamos acostadas, pero no hablar del tema de la comida porque es un tema muy complejo y más es mejor como preguntar bien qué siente por dentro, o sea, ¿qué es lo que le está pasando a la persona, es que eso eso es lo lo que te ha llevado a la a los a todos los estudios, todas las prácticas también eh tratando pacientes con con trastornos alimenticios que te das cuenta que no es el tema de la comida de lo que hablan, sino de su psquis y de sus emociones.

19:41Que nunca es que te sientas a hablar es que me con tu psicólogo que me he comido esto, esto, no es de lo que tú sientes y de lo que tú piensas. Claro, o sea, sí te da miedo. Sí te da miedo porque yo tengo alimentos que me daban miedo, o sea, terror, pero era mi mente y eran mis emociones y era lo que yo tenía por dentro, todo lo que yo sentía, porque la comida en verdad no era el problema, era yo. Hoy en día, cuando ves, por ejemplo, una pizza que antes te daba mía, mi pizza es la comida favorita, la disfruto. Sí, la disfruto demasiado. Me costó cuando me volví a, o sea, me empecé a recuperar y comí mi primer pedazo de pizza. Era como, ¿qué es esto? O sea, no podía, no podía creer porque no me sabía antes nada, nada. No le ponía ni sal a la comida y me pasó que cuando no le ponías sal en la comida por no engordarte, o sea, hincharte.

20:28No sé ni por qué, porque la sal es buena, pero no sé por qué lo hacía. No le ponía nada. Claro, empezaste a ver todos los alimentos como enemigos. Sí. O sea, trataba de comer lo mínimo indispensable. Bueno, es que hay mucha gente que tal vez no tiene un peso extremo bajo como el que llegó a Toner Ibana, pero que también tienen una especie de anorexia, no soy experta, pero una especie de anorexia que te te prohíbe ciertos alimentos. O sea, eh, yo Doménica estaba aquí, me invento, eh, no como ni almidones, ni postres, ni comida chatarra, ni aunque me muera me los voy a comer. Ya. Y y tienes un peso más o menos normal, o sea, hay tantos cuadros, es el tema, ¿no? Eso es lo más difícil, que muchas veces el trastorno no se ve y y hay personas que pueden es muy notorio, no es notorio, no hay personas que pueden hasta tener sobrepeso en temas, digo, de báscula hablando del sobrepeso en el término de que un médico te diga que estás con sobrepeso, eh, que pueden sufrir bulimia.

21:27Sí. Y las personas cuando ella puede decir, "Tengo bulimia." Y puede venir una persona de la generación pasada que no tiene el conocimiento a decir, "Es imposible que ella sea bulímica si tiene sobrepeso." Eso pasa muchísimo. Ivana, tú has

21:42Contarlo en voz alta

21:42Abierto y has contado tu historia en redes. Yo yo lo he visto. Eh, has tenido esa valentía que supongo que que tuvo que haber sido retador compartir eso. Este, ¿qué qué nos puedes contar sobre eso? ¿Cómo cómo decidiste decirlo? ¿Te dio miedo? ¿En algún momento te arrepentiste? Sí, me dio miedo y la verdad empezó de casualidad, o sea, empezó porque subí un video TikTok comiendo un helado y dije, lo subí así random. Mis hermanas me dijeron, "Vayamos a tomar un helado." Y yo dije, "Wow, vamos a tomar un helado." No me comí un McFury de Oreo hace demasiado tiempo y solo subi un TikTok que decía como, "No puedo creer que estoy volviendo a disfrutar un helado." Y millón gente me empezó a escribir y me decía, "¿Cómo lo hiciste? ¿Cómo pudiste? Te veo feliz comiéndole la decía.

22:30Y no sabían de tu trastorno. No sabían de nada. Fue mi primer video. O sea, se identificaron de una. Se identificaron de una solo por yo poner que ahora podía disfrutar helado. Claro. Y de ahí yo también había subido un video que ahí sí decía como quiero volver a ser yo y salía comiendo un dulce y decía como antes podía disfrutar un dulce y ahora me da tanto terror. Entonces millonete me empezó a comentar y yo decía, "No puedo creerlo." O sea, cuánta gente en verdad lo sufre. Y me llegaron también demasiados mensajes de aliento y me pasó que ese mismo en esa misma fecha, ese mismo tiempo, yo obviamente me estaba recuperando y subí de peso y yo me iba a la playa con una amiga. Cuando tenía que hacer mi bolso, me la sufrí porque no me quedaba nada y dije, "No voy a ir." Y después me retracté y dije, "Voy a ir." Y lo que voy a hacer es sacar toda esta ropa que no me queda y la voy a vender porque no me sirve nada mantenerlo ahí guardado. Si yo lo mantengo ahí guardado es porque voy a seguir en este trastorno. Y ahí inició eh mi proyecto que se llama Cintallas Fijas, que hice una venta de esta ropa

23:33Con gente que haya sufrido lo mismo y no era tanto por la venta, sino yo quería que las personas que lo hayan sufrido puedan sacar esa ropa de su closet y se la den oportunidad a alguien más. Y y en esa en esa actividad eh habían otro tipo de de personas con trastornos, o sea, no solamente la la delgadísima, flaquísima, sino que también la que la que estaba con sobrepeso y que no quería regresar a ese sobrepeso. Sí, la que la que la que lo ha sufrido y lo que hice fue que cada persona que iba a vender ropa ese día tenía que cortar la etiqueta y que la persona que lo compra es porque le queda y no por un número, porque el valor no está en una talla. Increíble. Y ahí fue la primera vez que lo hablé. en público. No pensé en hablar ese día. Yo llamé a mi psicóloga, a mi nutricionista y a una amiga para que hablen, para que puedan conectar con los demás. Dos de las chicas que vendían ropa ese día quisieron compartir su historia y mis amigas todas me decían, "Por favor, habla, por favor, habla." Y yo, "Pero es que no, no tengo nada preparado. Por favor, no me hagan hablar. Yo odio hablar en público."

24:33Y fue el primer día que me senté valiente y opiné y conté todo. Conté todo. Mis papás se pusieron a llorar porque nunca lo habían escuchado real. Y en ese día cambió todo, o sea, ese día empecé a contar un poco más porque vi cuántas personas habían alimentado tan bien, o sea, como les había cambiado su forma de ver solo por haber escuchado estas historias y haber visto dos tres, cuatro personas que hayan podido salir adelante y haber contado la historia. Porque muchas personas lo viven en silencio y les da vergüenza porque da da vergüenza decir, "Me da miedo comer todavía." ¿Tú crees que hay mucho eso? Siento que eso es más de mi generación, que mi generación no simplemente te tocaba hacer dieta porque había este modelo de cuerpo que tenías que tener y tenías que ser delgada y a costa de lo que sea y full dietas estrictas, restrictivas, que eran lo que te desarrollaban después un trastorno alimenticio.

25:28Claro. Sí, creo que lo hay bastante. hay bastante y en silencio, eh, más con restricción y con miedo a no siento que se nota mucho. Yo puedo identificarlo muy rápido a las personas y eso es algo que por lo que viví, bueno, estamos en una sociedad bastante bastante afectada en el tema de la alimentación, o sea, las mujeres y ahora hasta hombres, los hombres ha subido muchísimo los hombres son los que menos lo notan ellos y menos lo dicen, pero se identifica rápido. Claro. Y es que no es solo que no lo dicen, sino que muchas personas ni siquiera se dan cuenta. Probablemente en tu generación era bastante común que una persona podía tener un TCA y ni siquiera saber lo que era. Absolutamente así era. No lo sabías. No tenías ni siquiera información y pensaban era simplemente que estaba o pasada de peso o necesitabas ganar peso, pero no que había este tema ligado a la salud mental. Además del proyecto de

26:25Un paso a la vez

26:26Sinta Fijas, hiciste un proyecto que se llama Un paso a la vez. ¿Quieres contar un poquito sobre eso? Es un club de running que lo hice con una amiga y partió también por el mes de la salud mental. Estábamos corriendo juntas en Madrid y vimos que había millón gente que se reunía a correr y decíamos, "Nosotras amamos esto, por favor hagámoslo." Vinimos acáil y juntas dijimos como digámosle a la gente que corramos por el día de la salud mental. O sea, nunca fue planear un club de running y le pusimos un paso a la vez porque así es la vida, o sea, siempre tienes que ir dando un paso en cualquier cosa, en cualquier situación. Y nació de eso. Hicimos nuestra primera corrida y todo el mundo como que nos pedía más y fue como estamos haciendo un club, o sea, nunca lo imaginamos. Ese día salimos a correr y hablamos sobre la salud mental. Tuvimos una charla y lo que nos dedicamos ahora es a hacer estos clubs de running, pero siempre con propósito. Siempre que nos reunimos damos una pequeña frase, una pequeña charla o una algo motivacional para que se queden pensando en eso y que su corrida tenga un propósito.

27:29¿Y cuántas integrantes hay ahorita en ese club? Uy, en ese grupo hay bastantes. Y y cada cual también, así como la talla, cada cual va a su paso. Cada uno va su pas, o sea, no es que tienes que tener un pace, ¿no? Para nada. O sea, y lo máximo que hacemos son cinco. Vamos. Hay que ir. Sí, Giovanni y yo corríamos juntas. Hicimos una hicimos una maratón. Media maratón. Media maratón juntas. Eh, tú también eres eh profesora, entrenadora de de cycling y ahora empezaste con Ajá. con un entrenamiento funcional de fuerza. Eh, cuando das tus clases, ¿qué es algo que no puedes dejar de decir? O sea, algo que mi frase que va siempre es querer es poder y el poder está dentro de ti y siempre.

28:15Y si puedes darle un consejo a alguien sobre valorar su cuerpo, porque justamente en estas actividades es cuando cuando tu cuerpo más te da, o sea, cuando de verdad puedes sentir lo que tu cuerpo es capaz de hacer por ti. Algo que alguna frase que la relaciones en torno a eso. Siempre termino mis clases agradeciendo como a cada parte de tu cuerpo y lo termino diciendo, ponte la mano en el corazón y esos latidos que estás sintiendo significan que estás vivo. Así que agradece por eso y agradece que tu corazón no dejó de latir en ningún momento esta clase. Yo no termino mi clases sin decir eso porque quiero que realmente conecten con ese latido y que sepan que todo lo que hizo su corazón en esos 45 o 60 minutos de clase fue suficiente y fue algo desgastante y fue algo que deberías de valorarlo bastante porque hay veces que te levantas y solo dices, "Qué duro que es vivir" o cosas así. Y no te das cuenta que tu cuerpo en verdad te está dando cosas que amas hacer, ¿no? Y que a veces las das por sentado.

29:15Las das por sentado hasta que ya no lo tienes. Así es. O hasta que ya no lo puedes hacer. ¿Qué

29:20Pedir ayuda

29:21Consejo le podríamos dar a a las personas que tal vez no se animan a buscar ayuda y que están atrapadas en un trastorno alimenticio, que se están identificando con tu historia que generosamente has venido a compartir aquí a dos generaciones para para que puedan salir de ese de ese infierno que viven? Que es duro, es duro porque es difícil hablar, pero que sobrevivir no te va a llevar a nada. O sea, que lo mejor que puedes hacer, por más que duele y por más que a veces sea de vergüenza, es pedir ayuda, así sea un familiar, una amiga o alguien profesional que hablar siempre lo va a sanar todo y que es mejor tener al, o sea, alguien que te pueda ayudar a rescatarte y que no vas a poder hacerlo sola, que hay veces que hay momentos que de verdad necesitas una mano para salir adelante y que bueno que una talla no te va nunca a identificar y que por más que cuando te vayas nadie se va a acordar de tu talla ni de tu número. se va a acordar de la persona que fuiste y que ese es el verdadero valor del humano.

30:23Algo que que ahora valores mucho más que que antes, tal vez no, porque siento que que de este proceso duro que que viviste tuviste muchísimos aprendizajes, demasiados. Uno que que tú digas que que lo agradezcas plenamente, creo que el comer en verdad, o sea, ahora yo no puedo salir de mi casa, no puedo dejar de comer. O sea, el disfrutar comer, el disfrutarlo y el saber que esa comida se va a convertir totalmente en energía. Que si quiero abrazar a alguien, que si quiero hacer ejercicio, que si quiero conversar, voy a necesitar esa energía porque, como digo, no podía ni sonreír, entonces no podía ni siquiera pasar momentos de calidad con mi familia o con mis amigos porque no tenía la energía.

31:12¿Cuánto tiempo estuviste eh eh como en la parte crítica de tu de tu trastorno? años tres de tres a cuatro y y el momento así clave que tú dijiste, "Hasta aquí llegué, voy a buscar ayuda, voy a salir." ¿Qué fue lo que te lo motivó? Fue en Madrid cuando dije que ya no estaba viviendo de verdad. Okay. O sea, cuando digo, caminaba y solo me pesaba todo el cuerpo, me levantaba y me desmayaba. Y fue un día que le escribí literalmente a mi psiquiatra, le dije, "De verdad, estoy sobreviviendo como ya no sé qué hacer, ya no quiero esta vida." Y te pesabas en la balanza todos los días. No, nunca. Eso sí, nunca. Por suerte nunca tuve en mi casa, nunca se tuvo eso. Nunca. Desde pequeña nunca tuve eso, pero sí me veía en el espejo o cogía cintas métricas y me empezaba a medir escondidas y cosas así.

31:59A ti en ese momento te tú te veías y te gustaba lo que veías. No, yo me veía gordísima. Nunca me llegué a ver de verdad flaca. Y a pesar de que mi ropa me ponía y se me caía, cogía la ropa de mis hermanas chiquitas y se me caía, nunca me vi flaca, nunca.

32:17Comparaciones y redes

32:17¿Qué sientes que es un detonante de la sociedad en la que vivimos eh para las chicas sobre todo, bueno, es una es un trastorno, una enfermedad que que da a cualquier edad y que afecta a cualquier edad, mujer u hombre, pero ¿cuáles son los detonantes que las chicas tienen que estar más alertas en el tema de los trastornos alimenticios? Bueno, uno la comparación porque siempre estamos constantemente comparándonos a que o yo hago más ejercicio y no me veo de esa forma, pero hay que entender que cada cuerpo es distinto, como cada mente también es distinta. Y otro detonante también siento que es cuando salen a comer siempre al hay siempre un alguien te opina de algo o por qué te pediste eso y por qué no te pediste lo acá. Es como yo quiero disfrutar este plato y hasta el día de hoy pasa, o sea, yo voy a algún lugar y opinan de la comida de los demás. Es como si tú eres feliz comiendo lo tuyo, deja de ser feliz a la persona comiendo lo que Bueno, es que opinan de la comida y opinan del cuerpo también muchísimo.

33:16Exacto. También la gente siempre opina como si no yo creo que eso es un favor que tienen los hombres, pero normalmente siempre que están en grupo de mujeres están opinando del cuerpo de alguien más y hablando de las dietas o comparándose también de lo que se come, lo que no se come. Eso es eso también yo creo que es un detonante fuerte. Sí, es un detonante muy fuerte. Pero, ¿cómo lo parta? Lo lo paras. Yo creo, yo creo que también una ayuda puede ser de verdad entender que cada persona es diferente, que cada cuerpo es diferente, que va probablemente la persona que está al lado tuyo puede comer más que tú y que eso no significa que por eso ella tiene ese cuerpo. O sea, cada persona es es energía y y yo quiero sacar de esta conversación que noto que lo tuyo o tu caso, tú estás bien, creería yo que lograste salir porque no cambiaste tu dieta, cambiaste mi mentalidad. tu mentalidad, el enfoque que le diste, el enfoque que le di al al y sanar lo que realmente sentía, que eso es lo que más importa, porque hay mucha gente también que dice, "Me voy a ir a hacer 5 horas de ejercicio y así voy a sanar lo

34:26Que tengo dentro." No lo vas a sanar si no lo practicas, no lo vas a sanar si no vas a terapia, no lo vas a sanar si no lo resuelves. Es una herramienta más el ejercicio, obviamente mesurado, pues no, porque 5 horas, como tú comprendes allá. Claro, también depende de por qué lo estás haciendo. Si lo estás haciendo porque los beneficios que buscas, porque te sana emocionalmente, porque te provoca porque te da endorfinas y te hace sentir mejor. Pero si es que cada kilómetro que corres es pensando en cuántas calorías estás quemando, obviamente va a llegar un punto y vas a llegar un extremo en el que te va a hacer daño o como un castigo también. Ayer comí tanto, entonces hoy día tengo que purgar en el kilómetro tal porque ahí es que voy a quemar lo que he comido. Sino también ver como tú decías el ejercicio como un beneficio hasta para dormir mejor, que lo hablamos siempre aquí. Las redes sociales, eh, ¿te sirvieron? ¿No te sirvieron? Porque ese tema también siempre termina tocándose aquí.

35:22Fuerte, las redes sociales son fuertes, pero siento que ahora estamos en una sociedad donde la gente ya está más empática y vulnerable y cuenta la real y consciente también de que no todo lo que se ve es real. Todo lo que se ve es real. Y ya hay muchos influencers que ya no son influencers de que mienten todo y que todo es perfecto. Ya muchos son enseñan su vida real y lo que sintieron en ese momento. Sí. Entonces siento que obviamente es un arma de doble filo porque hay cosas que molestan y pueden detonar, pero también hay cosas que tú ves y dices, "Me siento demasiado identificada." y la empiezas a seguir y todo lo que sube dices, "Chuta, me siento como ella y empiezas a empatizar con ella y llegas hasta escribirle en algún momento y si Pero yo estoy contigo que ahora hay mucha más gente que comparte en redes su vida normal porque como que ya el boom de la perfección de las redes ya pasó, ya fue y todos sabemos que no te despiertas pues con todo peinado y perfecta y si ves algo así dices, esto no es real de una ya de notas y se nota nosotros lo decimos aquí. Me parece increíble, me

36:28Parece que es de valientes eh poder hablar de esto y decirlo y de la forma en la que lo estás diciendo ahorita, o sea, con el propósito de querer ayudar a alguien o con esta mentalidad de que es un paso a la vez y de que y de que así es la vida y que cada uno tiene su propia batalla. Y qué bueno que tú hayas podido pasar la tuya. Sí. O sea, siento que cada proceso es distinto. A mí hay algunas chicas que me preguntan como, ¿cuánto te duró? ¿Cómo hiciste tan rápido? ¿Cómo? Y yo deco, cada proceso va a ser distinto, cada recuperación va a ser distinta y no vas a ser la misma que fuiste antes, vas a ser tu mejor versión. Con eso me quedo, Ivana, y agradeciéndote también por por estar aquí, por abrirte con nosotros a que otras mujeres también y otros hombres, ¿por qué no?, puedan eh sentirse identificados y también quieran sanar, porque eh el el primer paso es quererlo hacer, reconocer que tienes algo que cambiar, algo que mejorar y eh luego quererlo hacer y recorrer ese eh camino. Y tú te vas a ir a la a la a la clase de Sí. Y no pues y puedo ir y con una transferencia con mi app de Banco

37:46Guayaquil la pago en 2 segundos. Ah, te creo. Entonces vamos pues, me haces a mí también mi transferencia. Invítame con con la aplicación de Banco Kil, me invitas y nos vamos de gancho y de ahí nos vamos a desayunar con Ivana. La vamos a disfrutar de un delicioso desayuno después de de nuestra clase. También hacemos la transferencia del pago con Banco Guayaquil. Todo con Banco Guayaquil. Gracias, Ivana, por venir. En serio, creo que que tu historia eh puede ayudar y motivar a muchos. Me encanta lo que haces y y síguelo haciendo porque porque está increíble. Sí, eres eres inspiradora. Eh, una historia que se suma a la de tantas mujeres que la luchan, unas en silencio, otras eh llevando llevando la voz para que este tema de los trastornos alimenticios pueda algún día curarse, porque yo creo que esa es la gran aspiración de de la mayoría de personas que lo tienen, ¿no?

38:40Que se pueda eh ver como como algo que que ya tiene solución, que tiene una solución. Gracias a ustedes por darme este espacio y la oportunidad de poder compartir la historia. No se olviden de suscribirse, likear, comentar y seguir a Ivana en sus redes sociales y a nosotras en dos generaciones. Y ahora me tiene haciendo TikTok, Giovana, en dos generaciones, así que no se los pierdan también en la cuenta de dos generaciones. Nos vemos en el siguiente episodio. Ciao.