Ep. 48Bienestar

Síndrome del impostor: qué es y cómo superarlo

Doménica y Giovanna, frente a frente, sobre esa voz interna que les resta mérito a sus logros y cómo aprendieron a domarla

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  • Duración46:42
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De qué va

El resumen

Esta vez no hay invitados. Doménica y Giovanna se sientan frente a frente para hablar del síndrome del impostor, esa voz interna que hace dudar de los propios logros y hasta de un simple piropo. Doménica confiesa que no conocía el término cuando empezó el podcast: lo aprendió al terminar los primeros episodios, cuando quería borrar lo que había dicho, descartaba cada elogio y el productor le pedía que dejara de tener el síndrome del impostor. Antes de ponerle nombre, en terapia lo llamaba la «Doménica destructiva», una parte de ella que saboteaba todo lo bueno. Cree que nació de buscar la aprobación de su mamá, en una educación muy estricta. Y lo resume en una idea que repite a lo largo del episodio: detrás de cada logro hay trabajo, esfuerzo y preparación, porque por suerte solo se gana la lotería.

Giovanna también lo vive. Cuenta que volvió a terapia porque le da miedo perder la humildad ante los elogios por su trabajo, que un proyecto nuevo le da terror y que a veces se pregunta si está preparada para estar donde está. Doménica le responde que celebrarse no es ser arrogante y que su generación tiene información y herramientas que la suya fue encontrando al andar. La conversación se desvía hacia el qué dirán, las reglas que Giovanna decide seguir por cómo la educaron y, sobre todo, la crianza: las notas que su papá llamaba mediocres, el «te falta disciplina» que la acompañó durante años y el nueve sobre diez que a la mamá de Doménica no le alcanzaba. Doménica cuenta que a sus hijos los midió por su esfuerzo y no por sus notas.

Hacia el final buscan cómo hacerle frente. Hablan del perfeccionismo, de no confundir humildad con invisibilidad y de hacer una pausa para recordar lo que costó llegar. Giovanna imagina al impostor y a la voz positiva como dos muñequitos, y propone hacer crecer al angelito rebatiendo cada duda con hechos; cuenta que, al empezar el podcast, se preguntaba quién era ella para dar sus opiniones. Doménica recuerda a su nona, que la levantaba cuando tenía que dejar a sus hijos para ir a trabajar. Cierran con la importancia de rodearse de gente que suma, de hablarse como a una mejor amiga y de aceptar que el impostor no se va para siempre: se aprende a domarlo. Doménica cita a Mel Robbins y su «let them», y Giovanna, a Kendall Jenner.

“No es que carezca del síndrome del impostor: lo tengo, pero lo tengo ya dominado. Si yo no me hago barra, si yo no reconozco mis propios logros, ¿quién?”

— Doménica Tabacchi Escúchala en el 13:27
Minuto a minuto

Los capítulos

Toca cualquier marca de tiempo y el episodio arranca justo ahí.

  1. 0:00

    Café y un término nuevo

    Giovanna le pregunta a Doménica si conocía el síndrome del impostor, y ella confiesa que no sabía ni el término cuando empezó el podcast. Brindan con Café Oro en una dinámica distinta: conversando frente a frente.

  2. 1:05

    Por qué cuesta creerse los logros

    Doménica se pregunta por qué cuesta tanto aceptar un logro o un simple piropo. Recuerdan los primeros episodios, cuando ella quería borrar lo que había dicho y el productor le pedía que dejara de tener el síndrome del impostor.

  3. 4:03

    La Doménica destructiva

    Antes de conocer el nombre, Doménica le hablaba a su psicóloga de una «Doménica destructiva» que saboteaba lo bueno que hacía. Cree que empezó de muy chica, buscando la aprobación de su mamá en una educación muy estricta.

  4. 5:17

    Miedo a perder la humildad

    Giovanna cuenta que volvió a terapia hace dos semanas porque le da miedo perder la humildad ante los elogios por su trabajo. Doménica le responde que celebrarse no es lo mismo que ser arrogante.

  5. 8:13

    Joven entre gente con experiencia

    Un proyecto nuevo le da terror y, en reuniones con gente de mucha más trayectoria, Giovanna se pregunta si de verdad está preparada. Doménica le recuerda que su generación creció con información, libertad y herramientas que antes no existían.

  6. 13:44

    El qué dirán y las reglas

    Discuten cuánto debe importar lo que piensan los demás. Giovanna defiende que algunas reglas sociales tienen su razón y cuenta que, por cómo la educaron, no viviría con su enamorado antes de casarse, sin juzgar a quien lo hace.

  7. 17:56

    Pedir ayuda a tiempo

    Giovanna explica que su generación se cuestiona tanto que, al primer sentimiento de culpa, miedo o ansiedad, pide ayuda. Doménica reconoce que ellas tienen herramientas que su generación fue encontrando al andar.

  8. 20:27

    Elogios y padres exigentes

    El impostor también aparece frente al espejo, y las dos aprendieron a agradecer un «qué linda estás». Giovanna recuerda que su papá le decía que sus notas eran mediocres, pero también que ella estaba para mucho más.

  9. 24:53

    Nueve sobre diez

    Giovanna pregunta cómo controla una madre sus palabras en la frustración. Doménica recuerda que a su mamá no le bastaba un nueve sobre diez, cuenta que a sus hijos los midió por su esfuerzo y admite que les pidió perdón cuando se excedió.

  10. 34:34

    Perfeccionismo y humildad

    Señalan que el perfeccionismo alimenta al impostor y que la humildad no es invisibilidad. Giovanna propone hacer una pausa y recordar lo que uno habría dado, años atrás, por vivir lo que vive hoy.

  11. 37:32

    El angelito y la nona

    Giovanna imagina al impostor y a la voz positiva como dos muñequitos, y propone hacer crecer al angelito rebatiendo al impostor con hechos. Doménica recuerda a su nona, que la animaba cuando tenía que dejar a sus hijos para ir a trabajar.

  12. 42:04

    Domar al impostor

    Cierran con sus reflexiones: rebatir con hechos, rodearse de gente que suma y hablarse como a una mejor amiga. Doménica cita a Mel Robbins, Giovanna a Kendall Jenner, y terminan explicando cómo suscribirse al canal.

Preguntas del episodio

Lo que responde este episodio

Lo que la gente busca sobre este tema, respondido con lo que se dijo en la conversación.

¿Qué es el síndrome del impostor?

Esa voz interna que hace dudar de los propios logros y hasta de un simple piropo. Doménica no conocía el término cuando empezó el podcast; en terapia lo llamaba la «Doménica destructiva».

¿Cómo vive Giovanna el síndrome del impostor?

Volvió a terapia porque le da miedo perder la humildad ante los elogios, y en reuniones con gente de más trayectoria se pregunta si de verdad está preparada. Doménica le responde que celebrarse no es lo mismo que ser arrogante.

¿De dónde viene?

Para Doménica, de buscar la aprobación de su mamá en una educación muy estricta en la que no bastaba un nueve sobre diez. El perfeccionismo lo alimenta, y la humildad no es invisibilidad.

¿Cómo domar al impostor?

Rebatirlo con hechos, rodearse de gente que suma, hablarse como a una mejor amiga y recordar lo que uno habría dado, años atrás, por vivir lo que vive hoy. Detrás de cada logro hay trabajo, porque por suerte solo se gana la lotería.

Palabra por palabra

Transcripción del episodio

7.939 palabras · 40 min de lectura · 12 bloques

Transcripción automática hecha a partir del audio de «Síndrome del impostor: qué es y cómo superarlo», sin editar: puede tener errores de reconocimiento y no distingue quién habla. Toca cualquier minuto y el episodio arranca ahí.

0:00Café y un término nuevo

0:00¿Por qué nos cuesta tanto reconocer nuestros logros? Tú no sabías lo que era el síndrome del impostor. No, el síndrome del impostor no conocía ni siquiera el término cuando empecé el podcast, me lo enseñaste tú. Sí, ya lo vamos a contar, hoy día vamos a estar conversando, mirándonos frente a frente, en una dinámica un poquito diferente y estoy cómoda, lista para conversar con mi tía. y con nuestro café oro que no puede faltar, 100% ecuatoriano, delicioso, a pesar de que es instantáneo, su sabor no se pierde y las dos que somos cafeteras lo disfrutamos. Sí, qué rico, hay que invitar a la gente a que disfruten de la conversación con nosotros, porque qué más rico que estar conversando. Y con un café.

1:05Por qué cuesta creerse los logros

1:06Bueno, yo te decía lo de por qué nos cuesta tanto aceptar los logros que tenemos. Y no solamente los logros, hay muchas personas que les cuesta inclusive aceptar un buen piropo, un buen comentario, si te has dado cuenta. Claro, y el síndrome del impostor justamente es un tema interno, porque a ti te pueden decir qué inteligente que eres. Y tú puedes decirle gracias, pero ¿qué es lo que hace el síndrome del impostor? Que tú internamente no creas que es verdad lo que está diciendo. entonces yo quiero contar la historia del síndrome del impostor cómo fue que tú lo descubriste yo voy a contar primero cómo lo viví yo y después quiero que tú entres a contarnos qué era lo que pasaba en tu cabeza en este momento habíamos terminado bueno, pasaba bastante las dos Sufrimos muchísimo de síndrome inimposor, como muchísimas personas. Creo que es algo muy común, solo que en tu generación el término no era ese.

2:08Bueno, terminamos de grabar y nos pasaba primero, nuestros productores, para que la gente sepa, nuestros productores siempre nos decían que cuando nosotros queríamos borrar algo era como que no, eso va. Por si acaso, para que sepan, aquí los productores no nos dejan borrar lo que pasa. Lo que decimos. Sí, entonces terminamos de grabar y encima eran los primeros episodios y terminamos y tú eras, uy, dije esto y será, pero ¿cómo voy a decir esto? Y nuestro productor siempre te decía, pare de tener el síndrome del impostor y ahí te explicamos lo que era. Así es. Ahora quiero que tú me cuentes cómo sentías el síndrome del impostor después de grabar. Exactamente como te decía, una voz en mi cabeza, ¿ya? Y yo no lo detecté solamente en mi vida en el podcast. pero bueno, hablemos del podcast en el podcast, cuando terminamos el episodio como Giovanna lo ha relatado yo comenzaba a flagelarme de que, uy, dije esto dije esto, no debía haber dicho esto mejor borremos esto eso por un lado, y por otro lado cuando nuestros productores nos decían no, estuvo excelente el podcast qué buen tema, qué buen episodio

3:18Lo llevaron bien o recibíamos algún comentario adicional en las redes yo enseguida decía, no, nada que ver no, no, es que no fue así, o sea, siempre buscándole la, como se dice comúnmente, la quinta pata al gato, como dándome palo de que no hice mi mayor esfuerzo, de que no fue el resultado que yo quería, que fue mera suerte, cuando no existe solamente la suerte. Atrás de eso hay trabajo, esfuerzo, dedicación, preparación, ganas, digamos, sacrificios, las cosas no se dan por suerte o sea por suerte te ganas el huechito de la lotería nada más y sabes que ¿Tú cómo llamabas a ese síndrome del impostor antes de conocer el término?

4:03La Doménica destructiva

4:04Eso es lo que te decía de esa vocecita interna, la Doménica Destructiva. Porque yo, inclusive cuando hice terapia desde hace muchos años, cuando yo descubrí que existía esto en mi cerebro, yo le decía a mi psicóloga, le decía, es que no sé cómo describírselo, es como que soy yo misma, pero que me quiero destruir. O sea, una Doménica Destructiva, Destructora. Que todo lo bueno que yo hacía me lo quería sabotear con los pensamientos negativos, hasta que aprendí a reconocer mis logros. Yo misma, a no necesitar ni el aplauso de nadie, a no necesitar el comentario de nadie, tal vez en mi caso empecé desde muy chica por la aprobación a mi mamá. Mi mamá era mi referente, vengo de una educación súper estricta, tal vez yo era un alma un poco más libre, tal vez sí, necesitaba encauzarme más dentro de estas dos rieles que fueron mi papá y mi mamá, pero que a Dios gracias los tuve y que es una educación y formación que he replicado en mi hogar con ciertos cambios porque cada quien va poniendo su toque y lo que funciona y tratar de evitar lo que no funciona.

5:17Miedo a perder la humildad

5:19Así lo veo yo. ¿Cómo lo veías tú? Porque eso sí lo sé. Mira, en este momento exacto de mi vida, yo crecí con una generación que conoce el síndrome del impostor, que es consciente de lo que es. No te voy a decir que no tengo el síndrome del impostor porque lo tengo para muchísimas cosas. Para mí en lo personal, por ejemplo, en el aspecto laboral, tú sabes que yo retomé el psicólogo hace dos semanas por un tema específico. Imagínate cómo somos como personas que no nos gusta reconocer de más... Nuestros logros. Yo entré al psicólogo ahorita porque me da miedo perder la humildad. Yo no te había contado eso. No.

6:07Quiero saber qué opinas de eso. Ay, me dejas un poco así como perder la humildad. Es que para mí tú eres una chica tan aterrizada. Sí, pero ahí va. Eso es lo que me dice mi psicóloga. Me dice, tienes tanto miedo de eso que eso significa que no lo vas a perder. Jamás, porque estás muy consciente. Ya, pero ¿por qué yo pierdo? Guau, me voy a abrir un millón con esto aquí. Y no lo he conversado contigo. Mi trabajo es público, ¿ya? Yo publico mi trabajo. Entonces, yo recibo muchos elogios por mi trabajo. Que trabajadora, que qué chévere que hice esto, que lo otro. Y como yo como persona, estoy como en este como que, ¿será que si me lo merezco? ¿Será que me entra el síndrome del impostor? Se te activa.

6:53Pero he trabajado mucho eso. Entonces, primero que nada yo sé, y sí estoy súper consciente que a mí nada de lo que tengo ahorita en el aspecto laboral me ha llegado porque me cayó. Yo todo lo que estoy consiguiendo, yo lo estoy trabajando. O sea, todo es con un propósito. Pero al mismo tiempo, el tener esa seguridad hace que me dé miedo perder la humildad. Pero es que una cosa es celebrarte tú misma tus propias conquistas, tus logros. ¿Pero hasta qué punto puedo celebrarme eso? Sin arrogancia. La diferencia es si tienes arrogancia o no la tienes. Y uno, yo creo que en mi generación nos damos mucho palo. Si recibías un elogio y te decían, ay, pero estás linda hoy, no, es que no me has visto. Y hay mujeres que hace el día de hoy, ay, que estás linda hoy, no, es que no me has visto el pelo, que lo tengo mal, no, es que me he engordado, no, es que...

7:40Te destruyes, empezando por lo físico, cuando no debería de ser así, te autodestruyes, te autosaboteas, hasta un simple comentario. Entonces yo creo que sin convertirte en arrogante, pero tampoco convertirte en una mártir sufridora que no puedes nunca reconocerte a ti misma las cosas buenas con el Que con esfuerzo haces, no vas a perder jamás la humildad, mi joven. Sí, pero te digo, ahorita que hablábamos del síndrome del impostor, lo relacioné con eso porque ahí yo digo como que hasta qué punto puedes reconocer, pero sí, tienes toda la razón, o sea, es de la forma en la que lo haces.

8:13Joven entre gente con experiencia

8:16Y, por ejemplo, ahorita yo estoy empezando un proyecto nuevo y me da tanto miedo. Yo que soy súper lanzada, me da terror. ¿Terror a qué? ¿Equivocarte? A equivocarme, a lanzarlo y después como arrepentirme y que ya sea muy tarde. No, yo tengo, ¿sabes qué quiere que te diga? Una de las principales cosas por las que yo tengo el síndrome del impulsor, porque tengo 22 años. Y estás a corte de edad logrando mucho. Pero es como que, ¿será que realmente estoy preparada? ¿Que eres muy joven para? ¿O soy lo suficientemente capaz? ¿Será que me falta mucho? O sea, a mí ahorita que yo trabajo en PICA, mis superiores y la gente que trabaja conmigo es gente que de verdad es muy inteligente y tiene mucha más experiencia que yo.

9:11Yo los veo muy para arriba. Pero hay a veces que me siento en una reunión y que escucho a alguien empezar a hablar y digo, yo no sé lo que ella, yo no sabía lo que ella está diciendo. Entonces empieza, ¿será que realmente estoy preparada? ¿Por qué yo estoy aquí? ¿Y será que yo estoy en el lugar correcto? ¿Será que esto no es lo mío? Y de ahí es cuando uno tiene que hacer una pausa y decir, ahí es cuando el tener 22 años me juega a favor. Y digo, Giovanna, tienes 22 años, o sea, estás empezando. Probablemente ellas vivieron lo mismo que tú. Y muchas veces me lo dicen, uy, yo cuando recién entré tampoco sabía. Pero si eso, primero en el caso tuyo, creo que de lo que explicas, también se fusiona mucho la experiencia y la juventud. Y eso ayuda, esa mezcla. y a mí me pasa constantemente contigo en los temas que tratamos aquí.

10:00Cuando tenemos entrevistados y tal, que yo siempre digo, ay, es que no, yo ya no pienso así o ya no soy así. Pero claro, tengo 30 años de recorrido antes que tú, de haber caminado la vida, de haber terapiado, de haberme caído, levantado, volverme a caer, volverme a levantar. Entonces, yo creo que la generación de ustedes tiene esa suerte que hoy en día hay tanta información y hay tanta también libertad para pensar, para escoger, para decir. en mi generación y las que venían antes que la mía, mucho más éramos como mucho más cerradas, estereotipadas teníamos que ser mucho más obedientes a las normas entonces yo creo que esa libertad a ustedes sí les está jugando a favor en mucho. Sí, porque tenemos el conocimiento y las herramientas es más fácil usar esas herramientas porque que las tenemos ahí.

10:55Sabes que no te debes de comparar, sabes que debes de evaluar tus logros, sabes que no debes hacerlo jamás con arrogancia, sabes que existe esta voz destructiva que es el síndrome del impostor, que se va a activar, porque no es que se desaparece, se va a activar, pero ya vas a saber cómo callarla. Sí, o sea, mira, yo lo que hago con el síndrome del impostor, lo primero es pensar en eso, como que, o sea, siempre me hago la pregunta, ¿y a ti quién te lo regaló? nadie a mí no me han regalado nada las cosas que estoy haciendo las estoy haciendo por mérito propio que recibo ayuda apoyo, sí, pero al final del día la que está haciendo las cosas soy yo y hasta lo buscas yo soy de querer algo apuntar y conseguir y de buscar ayuda también de todo tipo, a eso me refiero sí, también, también soy súper a buscar ayudas y eso que a mí me dicen ustedes que yo escucho y que sé recibir consejos, según yo soy súper No, es porque ahí te juega el síndrome del impostor.

12:04Sí, mira, ahí está. Pero, sí. Cuando ustedes a mí me dicen, sí, que tú se escuchas y tú, pero según yo soy tan cuadrada. No, y ¿sabes qué? Yo, para mí fue como esto, esta mente que se me abrió y dije, Dios mío, wow, hay una palabra en psicología que es el síndrome del impostor. ¿Tú cómo la tratas ahorita que, es que es lo que conversábamos detrás de cámara? Ya la tengo domada. Ya, pero es lo que conversamos detrás de cámaras, que tú eres una mujer terapiada, pero hay muchísimas personas de tu generación que no fueron a terapia como tú y que probablemente, uno, no saben qué es el síndrome del impostor y dos, no tienen las herramientas para hacerlo. Y tres, no se lo cuestionan. Hay quienes van por la vida y sin importarles ni las caídas que tienen, ni el daño que hacen o el daño que se hacen a sí mismos. Y eso que dices de cuestionarlo es demasiado verdad.

12:52La gente de tu generación no se lo cuestiona, pero es porque no lo conoce. Porque no había esta importancia, yo no sé si yo fui demasiado sensible, no sé si por los dolores que pasé, no sé qué fue, pero también creo que tiene que ver mucho la crianza, ya madres que son muy exigentes a veces también, por eso es que pienso que la exigencia debe, como todo en la vida, moderarse, jamás hacer comparaciones, son las cosas, digamos, yo no las hablo como expertas, sino simplemente como experiencia de vida, lo que a mí me ha funcionado. y yo hoy te digo que no es que no carezco del síndrome del impostor, lo tengo pero lo tengo ya dominado o sea yo ya sé que si yo no me hago barra, si yo no reconozco mis propios logros, ¿quién? y aparte que ya no me interesa lo que puedan pensar de mí los demás yo no sé si ya todavía tú estás

13:44El qué dirán y las reglas

13:44En esa etapa de la vida que todavía te pesa mucho o sea mira, no quiero irme tanto a ese tema porque creo que puede ser tema de otro episodio, yo mi generación no es de pensar en lo que Los otros dirán, son un poco más libres en ese sentido. Yo en lo personal sí pienso que tiene que importar un poco. Porque por algo la gran... No, y vivimos en una sociedad, no es que puedes hacer lo que te da la gana ni hacerle daño a nadie. Pero yo sí creo que alguna... tal vez no estás de acuerdo, pero alguna razón tiene que haber para que la gran mayoría de personas piensen que una cosa está bien o que una cosa está mal. entonces uno sí, son reglas.

14:33Sí. Hay unas reglas que obviamente, digamos, que en algún tiempo se hicieron y pueden ser realmente exageradas y ok. Y que los tiempos cambian y las cosas se van modernizando. Sí creo que hay algunas cosas que uno tiene que seguirlas. Mira, por ejemplo, para mí, en eso que dices que me parece interesantísimo y súper oportuno, temas que para mí son inamovibles es la educación. La educación es una. A mí no me vengan a decir que hoy en día, que para mí eso es, no puedo educar a mis hijos de otra forma sino con la misma educación que me educaron a mí, que me formaron a mí. Y yo creo que a nosotros nos educaron de una forma súper, no sé ni qué palabra usar, pero con los valores muy marcados. Y puede que mis valores no sean los de otros. Ahorita voy a decir algo que la gente va a salir a atacarme porque esto hoy en día se hace mucho.

15:26Y yo no estoy diciendo que esté mal hacerlo pero yo no lo haría ya por ejemplo me van a matar perdón juventud ya perdón yo sé que mucha gente lo hace no estoy diciendo que tiene nada de malo que es por Dios pero por ejemplo yo yo no podría vivir con mi enamorado antes de casarme no estoy diciendo que tiene nada de malo pero simplemente yo no puedo o sea yo yo yo en lo personal por cómo pienso yo por cómo fui educada es algo que yo no podría ser, entonces en ese tipo de cosas, yo sí sí ¿Por qué pongo este ejemplo y no me quiero desviar del tema? Y quiero volver a decir que no juzgo a nadie que vivía con su enamorado antes de casarse, pero yo en lo personal no lo hago porque me han educado así y hasta ese punto yo puedo llegar a seguir las reglas de una sociedad mi sociedad, la sociedad en la que yo vivo no lo ha visto común el ir a vivir con los enamorados antes de casarse claro, puedes tener ciertas flexibilidades y yo si pienso en que por algo ha de ser como que alguna razón por algo ha funcionado así tantas veces y estoy segura que la gente que convive con su novio tampoco te juzga

17:02A ti por no serlo si me explico creo que ya hoy en día es un tema completamente superado que hay quienes lo hacen y quienes no si eso si y bueno y di ese ejemplo como cuando me preguntabas sobre si te importa el que dirán eso no es que no lo haría porque me importe lo que digan pero lo dije un poco para que entiendan como a qué me alineo claro a mis papás si porque ahí si nos vamos a otro tema si si a mis papás me dijeron me han educado así y yo eso de ahí sí lo sigo. Es que yo sí creo que el síndrome del impostor te juega, es que toda la base de un ser humano es las vivencias que tiene, sobre todo en la infancia, eso es tu base. O sea, de ahí salen tus traumas, de ahí salen tus fortalezas, de ahí salen tus debilidades y ya después en el camino de la vida tú vas y buscas terapia, buscas ayuda, haces tu red de apoyo, ves lo que te conviene, lo que no te conviene, quién te hace bien, quién no te hace bien, o sea...

17:54Algo que decías sobre el síndrome del impostor,

17:56Pedir ayuda a tiempo

17:58Yéndonos a ese tema de nuevo. Que ya ni sé por qué empezamos a hablar de lo otro, pero bueno. Por lo que dijiste de lo que... De qué tanto yo escucho lo que dicen los otros. Ah, eso. Pero tú decías que la gente de tu generación ni se lo cuestiona. Mi generación se lo cuestiona tanto que... O sea, somos tan conscientes que a mí me pasa que, por ejemplo, empiezo un día y empiezo como con este sentimiento que es una mezcla de culpa, de miedo, de ansiedad, o sea, de no saber qué va a pasar. Y yo enseguida le escribo a alguien, en este caso es a mi enamorado, le escribo y le digo como, oh, mis papás, como que no me estoy sintiendo bien, no sé, estoy dudando, pero somos muy conscientes.

18:51O sea, en el segundo que sentimos que algo nos podría detonar otra cosa, pedimos ayuda. Es que es una generación que está informada, es una generación que igual tiene los problemas y las vulnerabilidades, pero que tiene herramientas, ya, tiene herramientas a la mano. Mi generación la fue encontrando al andar, fíjate tú, con toda la terapia que yo había hecho, no sabía lo que era el síndrome del impostor, o sea, con nombre y apellido no lo sabía, lo había sentido, lo había experimentado. Y sí, me ha ayudado mucho también a poder tener una mejor calidad de vida y de reconocerme yo misma los logros, como te decía hace un rato, que no necesito ya a estas alturas que nadie me los reconozca. Es la alegría y la paz que me autogenero yo misma, pero que así mismo puede haber de repente una idea que quiera venir el impostor a moverme también el piso y hacerme sentir que no me merezco tal cosa o que eso fue suerte.

19:48Y volvemos, no es así, no es así porque hay un trabajo detrás. Dicen que conoces a una persona cuando viajas con ella. Yo pienso que también cuando compras con ella. Totalmente. Hay quienes agarran lo primero que ven. Y hay quienes también se toman su tiempo porque saben que una buena compra empieza eligiendo bien. Claro, buscas productos frescos, de calidad y con variedad para escoger. Y si encuentras todo eso a menor precio, muchísimo mejor. Pues así es. Saber que hiciste una buena compra te deja con tranquilidad. Por eso siempre elegimos Mi Comisariato, porque sabemos que podemos confiar en cada compra. Mi Comisariato. Siempre de todo a menor precio.

20:27Elogios y padres exigentes

20:27Siempre. ahorita estamos hablando sobre todos los temas laborales, los logros, que son cosas que uno hace y consigue y después entra el síndrome del impostor pero también entra el síndrome del impostor con la parte física, que yo creo que es más complicada todavía porque es algo que tú ves y puedes llegar a dejar de verlo por esta voz interna, este síndrome del impostor que tienes, por ejemplo qué linda que estás, pero tú te ves y no te sientes linda ay no, pero mírame el pelo ay no, pero míramelo de acá yo ya aprendí a no decir eso yo también, uff, yo agradezco y recibo con cariño cualquier comentario bonito o positivo, ahí queda sí, pero era súper común decir eso como que no, ni sé qué y eso es de mi generación, mi generación llegó a cambiar eso de ahí totalmente, y sabes que también nosotros las mujeres hemos crecido con muchas creencias limitantes de no ser arrogantes de no demostrarte insegura todas esas cosas también en tu crianza van haciéndote sentir como que no eres merecedora de sí estoy tratando de pensar en mi crianza como fue a mí me exigieron muchísimo me dio risa que en el video

21:51Con mi papá mi mami es mucho más sweet pero en el video con mi papá mi papi ni dijo nada y la gente comentaba Es bien bravo el papá. Y mi papá sí es una persona brava. Cuando a mí me decían, tu papá es bravo, yo siempre decía que mi papá puede ser la más buena gente del mundo. Mi papá es la persona más buena gente del mundo, pero tiene carácter, es súper exigente. Y conmigo, mi papá y mi mamá fueron súper exigentes, pero al mismo tiempo nunca me limitaron. O sea, eran exigentes, pero siempre me dijeron de lo que yo era capaz. Siempre. Nunca me voy a olvidar. Yo era súper relajosa en el colegio. Al principio tuve buenas notas y ahí en secundaria como que se me bajaron las notas.

22:40Y me acuerdo que me decían, estas notas son de mediocre. Esa era la palabra de mi papá con las notas. Estas notas son mediocres. y eso que mi papá yo creo que empezó con el tema de la terapia la crianza respetuosa positiva mucho después ya con mis hermanos pero conmigo no porque no existía tanto y aparte tenía 18, 19 años mi papi fue papá joven pero mira me decía notas mediocres y de ahí me decía yo sé que tú estás para mucho más que esto. Como que ese... ¿Y eso te servía? Mira que yo me siento... O sea, yo puedo ser muy...

23:27Mira, algo de mí es que yo puedo ser muy insegura para muchas cosas y lo trabajo. Pero yo sé cuáles son mis habilidades. O sea, yo soy muy consciente de para qué soy buena. Qué maravilla que lo tengas tan claro desde esta edad. Y yo sé que puede que no sea así. puede que sea algo que yo me creo pero yo sé que lo que yo quiero lo consigo y me lo creo hasta hacerlo o sea yo sí yo sí te veo así yo sí tengo eso o sea yo a mí tú me dices no es que eso no se puede todo se puede Hay que ver la forma en la que se pueda hacer. Pero mira que también me dijeron muchas cosas que me marcaron y que hoy en día me doy cuenta que no son verdad. Como mi papá a mí siempre me decía que me faltaba disciplina. Me lo decía a millón. Te falta disciplina, te falta disciplina, te falta disciplina. Que porque me cambiaba de un hobby a otro. Mi papá era súper exigente. y yo toda la vida crecí pensando que yo no era una persona disciplinada y hace poco lo pensé y miro cómo es mi vida hoy en día y yo si soy algo es disciplinada pero yo toda la vida pensé que yo no era una persona disciplinada es que las palabras de los padres pueden ser lapidarias

24:40Pueden realmente frustrarte pueden limitarte de una manera tal y ese es el peso de la crianza que es lo que vamos llevando Y te iba a preguntar, ahorita que dices eso, no siento que me estoy desviando mucho del tema, es que nosotros empezamos a conversar y ya nos vamos para otro lado, pero es una pregunta que tengo, ahorita que hablas de lo de la crianza, uno como papá, yo me imagino que tienen que haber estos momentos de frustración, y cada persona tiene su carácter, entonces, ¿qué pasa cuando tú estás demasiado frustrada y quieres decir de la A a la Z?

24:53Nueve sobre diez

25:20Hoy en día con tanta información y sabiendo lo que puede hacer una palabra en tu hijo ¿cómo lo manejas? en lo personal perdón, no sé si tú lo haces no, no, a mí me ha costado mucho frenarme porque yo soy re auténtica y con mis hijos he tenido una relación muy cercana hasta el día de hoy y les digo exactamente lo que pienso trato, sobre todo con Dome que es mujer, que está en la adolescencia de medirme un poco trato, a veces lo logro, a veces no ya con mis hijos hombres ya son hombres de hechos y derechos entonces ya la historia hoy es diferente o sea, es una relación realmente de amigos pero a mí sí Sí, a mí me ha costado mucho y me ha costado y lo que sí he tratado de hacer con mis hijos es lo bueno que me funcionaba de la educación de mis papás y evitar lo que a mí no me dio efecto, no me surtió efecto. Por ejemplo, yo he regresado de la universidad y para mí haber estudiado leyes fue un mérito en mi vida porque me gradué de una profesión que no me encantaba, una profesión de la que no quería trabajar, pero si ya había empezado algo tenía que terminar.

26:26Y me acuerdo que llegaba feliz a contarle a mi mamá que había sacado nueve sobre diez en el examen. Y mi mamá miró y me dijo, pero qué pena, Domeniquita, tú eres para diez. Y yo en mi cabeza pensaba, Dios mío, es un punto. ¿Qué diferencia puede haber entre un nueve y un diez? Sí, puede haber diferencia. Puede tal vez costarte ser abanderado, escolta, qué sé yo, el mejor bachiller, el mejor alumno de la universidad, lo que sea. Pero, ¿qué hay atrás de todo eso? O sea, el esfuerzo mío de haber sacado un 9 en una carrera que no era, que me encantaba, para mí tenía mucho más. Entonces yo, por ejemplo, yo a mis hijos jamás en la vida los medí por las notas, sino por sus esfuerzos y sus responsabilidades. A mí cuando yo le decía a mi papá, saqué, papi, saqué 10, ¿qué me vas a dar? Nada, nada, eso es tu deber.

27:18O sea, así, o sea, mis papás han sido súper exigentes. Es que Giovanna, ese nuevo sobre 10 te dice mucho, o sea, era como que siempre no daba la vara, o sea, me faltaba, me faltaba. Entonces, en mi cabeza, y siempre, siempre en el colegio, en la escuela de chica, en primaria, las reuniones de los profesores con mi mamá, mi papá no iba al colegio, sino para la jura de la bandera o algo así, era Doménica puede más, Doménica puede más. Yo crecí con el Doménica puede más. en la escuela, en el colegio, en la universidad, en la vida. No, a mí mi papá lo que hace es que mi mamá siempre fue la que... Como que metía el tema más como de crianza positiva. Mi papi creció en la misma casa que tú. Entonces era este. Esa exigencia permanente en todo.

28:09Entonces, pero mi papá ahora lo cambia a estás para cosas grandes. Eso es lo que me dice. Sí, pero. O sea, como que ya no me dice como que dale, ahora puedes más. No, ahora es estás para cosas grandes. O sea, estás, vas por ahí. Pero yo pude descubrir en terapia que el síndrome impostor mío, nace a raíz de esa exigencia de que puedes más, puedes más. ¿Pero a qué costo? A un costo emocional alto. Pero entonces, como papá, ¿qué tanto puedes exigir? Debes de exigir, pero cada persona es diferente y tal vez ver más la parte emocional de un chico, de una chica, que la parte intelectual porque una nota no te define. O sea, es común creo que esa frase de que tal cosa no te define.

29:00Una nota no te define, o sea, tienes que ver el esfuerzo y eso. Ahora, también he sentido ya en el rol de madre a veces la frustración de saber que un hijo puede dar más, pero yo he tenido tan claro que para mí la parte psicológica y la parte emocional del ser humano es la más importante de todas, y esa inteligencia emocional es la que yo he querido desarrollar más en mis tres hijos. pero sí, o sea ese yo no crecí en una familia de elogios también a nosotros no nos piropeaban, no nos era nuestro deber hacer las cosas o sea, como te dijo tu papá, ese es tu deber así crecí yo, o sea, para mí ni ser buena alumna, ni ser ordenada ni ser responsable, ni puntual nada, era lo que me correspondía entonces sí creo que hay que ser un poquito hacerles un poquito más de barra a los hijos y si se les puede exigir si yo entiendo eso si se puede exigir pero al no Y al mismo tiempo, reconocer los logros.

30:02Es importantísimo, y sobre todo de los padres. Con humildad reconocer, no quieres hacer un chico arrogante, una creída, no. Pero sí es importante porque hay mucho trabajo y esfuerzo detrás de cada cosa. Yo ahora me lo reconozco yo misma, así es en silencio, no es que lo digo, pero yo misma y soy yo misma la que me hago barra y digo, increíble lo que he logrado. Hasta el plano familiar, por ejemplo. El plano familiar, ya a mi edad, cuando tienes 53 años, tienes un segundo matrimonio, hijos juntos, tuyos, míos, nuestra, lograr hacer una familia reconstituida, como se dice en psicología, no es algo fácil. Y sí, lo he logrado con la ayuda de Heinz, mi esposo, con la unión de los chicos, pero es mucho el eje de la madre, es mucho el eje de la mujer. Sí, es complicado, porque al final del día tú eres el que va a moldear, o sea, llega un punto en el que ya no, pero tú eres el que va moldeando el cerebro de tu hijo, las emociones de tu hijo.

31:09La madre es el eje del hogar, la madre es la que trauma, la que destrauma, la que hunde, la que levanta. ¿Y tienes síndrome del impostor como madre? Síndrome del impostor como madre, sí, claro. ¿En qué momentos? Como madre, como madrastra, como esposa, como todo. De sentir, habré hecho bien, habré hecho mal. Pero ¿sabes qué? Curiosa, me has hecho reflexionar. En el rol de madre es donde menos puedo tener yo el síndrome del impostor. Es más conmigo misma, o sea, de mis acciones, de mi trabajo, de sentirme que puedo dar más. Y de tus acciones con tus hijos. no porque hoy que los veo ya formados por ejemplo yo cuando veo que mis papás retan a mis hermanos Yo no lo veía cuando me retaban a mí, obviamente, pero ahora que soy más grande veo que cuando ellos lo retan se cuestionan.

32:07Entonces creo que ese puede ser un poco el síndrome del impostor, como que será que fui muy exigente. Eso sí, cuando les he dado castigos a veces o he estado muy violenta. Describe violenta, cuidado. Claro, violenta. O sea, más agresiva, más intensa, agresiva. sí, sí sufría o sea, yo sufría más que ellos seguramente y les he pedido perdón mil veces ya, pero pero ya hoy ya no tengo, no existen esos episodios ya, a Dios gracias uno está más sereno, hay más paz todo es armonía, tus hijos son más grandes exacto, pero en el momento cuando yo los castigaba o me excedía en alguna palabra con ellos siempre les pedí perdón, siempre eso sí, reconozco es que por eso te pregunté lo de cuando los papás sienten frustración, cómo hacen para manejar esas palabras que pueden llegar a significar tanto en la vida de tu hijo, porque ahorita yo pensaba, nosotros tenemos público ecuatoriano y siempre la crianza ecuatoriana tiene sus rasgos de que la crianza ecuatoriana y la crianza respetuosa no van tanto de la mano, digamos en nuestra casa, a mí a mí a mí me decían boba, tonta, todo, con amor pero ¿cuántas veces me dijeron que eres boba?

33:29O sea sí, pues hoy en día el niño crece pensando que es boba pero las palabras sí son importantísimas yo nunca pensé que fui boba pero te digo, también pasó con lo de con lo de la disciplina yo crecí toda mi vida pensando que yo no era disciplinada claro, sí, te entiendo o sea, yo estaba convencida de que yo no era disciplinada y no me acuerdo a quién le dijo una vez no, es que yo no soy disciplinada y me miró me dijo ¿cómo no vas a ser disciplinada? ¿cómo vas a ser que no eres disciplinada? y yo fue como que ¿sabes qué? es verdad Y llegué a decirle a mi papá, por si acaso, llegué y le dije, me dijiste tanto que no era disciplinada, que yo en serio pensaba que no lo era. No me dijo, no, si era, no, me dijo, ahorita te has hecho, pero antes no. Claro, sí, sí, murió su ley. Sí, ¿tú usas las metas de Banco Guayaquil? Por supuesto, ya soy experta con la tecnología de la aplicación de Banco Guayaquil, no es que es facilísimo.

34:21Sí, yo ya estoy ahorrando, tú también. También, vas a ver lo que termino ahorrando a final del año, aparte que ya tengo hasta pólizas en Banco Guayaquil, lo hago todo, todo desde mi celular. Sí, es facilito. Banco Vayaquil, de locos. Algo que también yo he notado que alimenta mucho a este síndrome del impostor,

34:34Perfeccionismo y humildad

34:36Esta voz destructiva que uno tiene, es el perfeccionismo. La gente que es muy perfeccionista, que tiene que todo salirle a la perfección, que todo tiene que salir súper bien, que no puede haber un error, eso también alimenta mucho este síndrome del impostor. Y también no confundir la humildad con invisibilidad. O sea, no puedes pensar que por ser humilde no vas a reconocer y ser visible tus propios méritos, porque volvemos, hay mucho esfuerzo atrás de eso. Sí, y para ir concluyendo un poco lo que hemos estado conversando, decirlo nosotras, no desde un punto de vista de expertas, pero desde la experiencia y de lo que nosotros vimos que para eso hacemos este programa decirle a los otros lo que también nos tenemos que decir a nosotros mismos que es que no nadie nos está regalando las cosas ya todo lo que nosotros conseguimos es por esfuerzo uno a veces se olvida de lo que le costó llegar hasta ese punto y eso es hasta para cuando uno está en un momento de su vida y encuentra algo negativo sabes que a mí eso me pasa ahorita o sea yo a veces es como que uno encuentra Uno encuentra de qué quejarse. Uno encuentra de eso que no le gusta. De uno mismo, de su vida, de cualquier cosa. Pero uno tiene que pausar. Yo creo que a la gente le falta pausar. Como pausar y decir, yo hace tres años o hace cinco años lo que hubiera dado por estar viviendo lo que estoy viviendo ahorita.

36:21No, y eso que tú dices, pausar, lo utilizo yo mucho con la voz, con la voz del impostor. Le digo, a ver, ya la identifico, yo sé, aquí viene la voz del impostor, me quiere hacer caer, me quiere hacer caer en que yo no soy buena en esto. A mí, más que nada, siempre el impostor funcionaba en mis cosas de trabajo. Y me acuerdo una vez, yo desde muy chica que empecé a trabajar, y la verdad es que con esfuerzo, con dedicación, con disciplina, fui logrando mis... Hasta con talento, hasta el talento hay que reconocerlo. Hay que reconocerlo y por ahí un poquito de suerte, pero la suerte no es solo suerte, pues. La suerte se puede dar, pero tú tienes que seguir alimentando esta gran bolita que vas a ir haciendo.

37:09Sí, y dos cosas. La primera que el síndrome del impostor es más fuerte cuando a uno no se le hace tan fácil algo, creería yo, por lo menos para mí. Entonces, con mayor razón, cuando a ti algo se te hace difícil y se te hace más difícil conseguirlo,

37:32El angelito y la nona

37:32Es cuando más mérito te tienes que dar y apagar esa voz. Cuando nosotros hablamos del síndrome del impostor y de esas doménicas destructivas y Giovanna destructivas, yo me los imagino como dos muñequitos al lado de nosotros, como el angelito y el diablo literalmente yo lo describía el angelito y el diablo el diablo es el síndrome del impostor y el angelito es tu voz interna positiva entonces ¿qué pasa? siento que cuando una persona está con el síndrome del impostor A tal nivel, me imagino el muñeco mucho más grande que el angelito. Y lo que uno tiene que hacer es empezar a crecer el angelito, empezar a ver las cosas buenas que tienes, empezar a ver las cosas buenas que haces. ¿Qué fue lo que hiciste para conseguir esto de aquí? Y poco a poco, esas cosas negativas van a ir bajando. Porque ¿sabes qué? El síndrome del impostor es algo tan mental que siento que al uno ver los hechos puede combatir esa voz negativa. A mí, por lo menos, eso me sirvió en terapia.

38:31Por ejemplo, ¿tú quién eres para estar donde estás? ¿Tú quién eres para estar donde estás? Yo soy esta persona. ¿Qué has hecho para conseguir esto? Yo hice esto. O sea, como que empezar a debatir ese síndrome del impostor. Con hechos. Con hechos. Porque es una realidad. Que van a ganar. La otra es una idea mental que no es real. Porque no es que te estás cuestionando de algo negativo. te estás cuestionando desde algo positivo que has hecho encima encima ya no es que estás cuestionándote que si efectivamente no te despertaste hoy día para ir a trabajar ajá te estás cuestionando de que te quedaste hasta las 7 de la noche no será que te debiste quedar hasta las 8 de la noche ajá exacto para rendir más exacto ya entonces es terrible sí y no y chuta quiero no quiero dejar de dar de contar esto que a mí me pasa con el síndrome del impostor que es que cuando empezamos a hacer el podcast a mí no me daba vergüenza no era ese el sentimiento que yo tenía, pero yo siempre decía todo lo que yo digo y todo lo que yo pienso se está quedando en la nube o sea, yo estoy dando todas mis opiniones, ¿quién soy yo

39:43Para estar dando mis opiniones? o sea, y empezaba a cuestionarme de, ¿será que está bien que haga esto? ¿qué tanto puedo decir? ¿qué tanto no puedo decir? pero al final del día ahí es cuando ya combates el síndrome del postor y dices al final del día estoy trabajando Estoy haciendo lo que me gusta. Estoy compartiendo mi opinión que no tiene absolutamente nada de malo. Así piensen como yo, así no piensen como yo. Y sobre todo en esta era que hay la libertad de que la gente siga quien quiere, no siga quien quiere. Y con ese ejercicio que por ejemplo que yo acabo de hacer de tuve este sentimiento que es el síndrome del impostor, pero empecé a pensar esto positivo, esto positivo, te das cuenta que ese ejercicio al final termina pagando ese síndrome del impostor. Eso es terapia, eso es lo que te enseñan, a que tienes que con hechos ciertos debatir, rebatir al impostor. Tú sabes que cuando hablabas del muñequito bueno y el malo, el ángel y el diablo, yo pensaba en mi abuela, mi nona, mi abuela paterna que para mí fue, la verdad es que tuve dos abuelas maravillosas, tuve la bendición de tener dos abuelas que eran como una mamá y un papá,

40:50Pero mi abuela, mi nona, el Giza de Tabaki, ella, teníamos muchas similitudes, inclusive nos quedamos viudas, ella con un hijo, yo con dos, jóvenes, etc., trabajamos, salimos adelante, nos caímos, nos volvimos a levantar, pero ella para mí era como una especie de angelito, ella era la primera que me hacía ver, cuando yo me acuerdo que, por ejemplo, síndrome del impostor, yo dejaba a mis hijos, los tuve que dejar desde muy chicos por trabajar, y yo me acuerdo que mi abuela me decía mi nona me decía, usted no es que se está yendo a bailar, me decía, usted se está yendo a trabajar sus hijos van a aprender que tuvieron una mamá que trabajaba desde chico y que no es la única mamá, que hay muchas mamás así o sea, ella me decía las veces de angelito ella en muchas cosas era la que me levantaba, porque yo venía de un papá y una mamá hijo de ella, que eran tan exigentes, que no te decían tus logros, que nunca te decían ni siquiera un galago físico o sea, ya ella más bien siempre fue esa voz esa buena influencia que yo tuve en mi vida y ahí también quiero llegar lo importante que es tener una buena influencia

41:57Una buena red de apoyo Hoy en día, Nicolás, tu enamorado, tus papás, pero qué importante que es.

42:04Domar al impostor

42:04Sí, y bueno, eso nos lleva a dos reflexiones finales, que yo creo que la primera es que con hechos, recordándote las cosas positivas, destruyes al síndrome del impostor, lo destruyes al impostor. El impostor viene siempre de tus logros, no de tus caídas. Y que a veces, a veces, cuando sientes que no puedes solo, puedes buscar apoyo y ahí también está la importancia de rodearte de gente que te hace bien, de rodearte de gente que no te está diciendo lo que haces mal, sino que te felicita por tus logros y cuando tienes esa red de apoyo, como dices tú, esas personas también le ganan al impostor. Y ¿sabes qué también? Aprender a hablarte como tu mejor amiga. Si viene tu mejor amiga y te dice, Giovanna, hice tal cosa, hice tal otra, está atrastada, está aquí.

42:56¿Tú qué le vas a decir? ¿Lo vas a coger y la vas a revolcar en el lodo? Tú la vas a sacar adelante, le vas a decir, le vas a decir todo lo bueno. Así también tratarte. Pero importantísimo, me he sentido terapeada. Yo también. Súper agradecida a mi Jovi. Y la verdad es que si yo abrazo a esta edad, yo creo que a muchas de las mujeres mayores que nos están escuchando, y viendo, saben que uno está en otro momento de su vida, así como no quieres perder la paz con gente ni tóxica, ni gente maltratadora, ni gente que te maltrata el alma, de ningún tipo, también estás también para tú misma engreírte y tú misma darte tu valía. Sí, y creo que también es importante decir que probablemente el síndrome del impostor, no sé, no soy psicólogo como para afirmarlo, pero creería que no es algo que se va a ir para siempre, es algo que va a venir de repente y que lo vas a domar y que tú lo que tienes que hacer es domarlo aprender a controlarlo aprender a reconocer tus logros aprender que cuando te tocan estas batallas internas tú tienes que De reconfortarte y darte la seguridad de que lo que estás haciendo, lo estás haciendo bien, de que lo estás haciendo con un propósito, con una razón positiva.

44:09Y que no importa lo que diga la gente, no importa que las redes sociales influyan tanto en la vida. ¿Sabes qué? Vi esta semana un... No podemos dejar de hablar. Sí, lo podemos parar. Ya, para terminar. No, yo quiero decir algo después. Lo importante de un mensaje que dio Mel Robbins, que yo le sigo, es como mi Biblia humana. esta mujer, y decía de las redes sociales, de que nadie postea por los amigos, los conocidos, posteas o para llegar a tu comunidad, que si aprecia lo que pones, o posteas para tú misma desahogarte, o posteas porque te da la gana de postear, pero a veces no hay ni siquiera un porqué ni un motivo, o sea, eso también porque las redes sociales en tu generación, bueno, y en la mía también, influyen mucho.

44:55Y ya para terminar, yo voy a decir algo en cambio que dijo Kendall Jenner, tú pasaste de Mel Robbins y yo a Kendall Jenner pero dijo algo que le escuché que eres fanática de ella y yo fanática de Mel sí, sí o sea no sé tanto de ella como persona como para decirte si soy fanática de su forma de pensar pero dijo algo que me gustó y fue que uno no puede depender de lo que piensa y lo que hace el resto porque tu felicidad no la puede no la puede controlar otros la tienes que controlar tú entonces y no puedes controlar lo que los demás piensan así que como diría Mel Robbins let them déjalos nos despedimos ahí ya se barra a ti misma y bueno no se olviden de suscribirse por favor suscribirse sabes que me encanta de cada tres personas que encuentro en la calle una me dice estoy por suscribirme pero no sé estoy esperando a mi hija que llegue al trabajo para que me explique suscribir me explique cómo o sea son de mi lote que necesitan ayuda tecnológica voy a explicarlo rápido por favor miren en YouTube ustedes tienen que tener una cuenta para poder suscribirse entonces creen su cuenta pueden usar su mail

46:00De Google o creo que te deja con otras aplicaciones y usas tu Gmail, creas tu cuenta o inicias sesión y abajo del video van a ver un botón rojo que dice suscribirse. Ahí pueden suscribirse, pueden likear, pueden comentar, déjenos en los comentarios qué temas les gustaría que hablemos, a quién quisieran que entrevistemos y qué tal les pareció este podcast. Así que bueno, nos estaremos viendo el siguiente jueves. Gracias. Gracias, tía.